domingo, 28 de diciembre de 2014

El TSJ y el Articulo 279 de la CRBV.22 de diciembre de 2015

Artículo 279. El Consejo Moral Republicano convocará un Comité de Evaluación de Postulaciones del Poder Ciudadano, el cual estará integrado por representantes de diversos sectores de la sociedad; adelantará un proceso público de cuyo resultado se obtendrá una terna por cada órgano del Poder Ciudadano, la cual será sometida a la consideración de la Asamblea Nacional. Esta, mediante el voto favorable de las dos terceras partes de sus integrantes, escogerá en un lapso no mayor de treinta días continuos, al o a la titular del órgano del Poder Ciudadano que esté en consideración. Si concluido este lapso no hay acuerdo en la Asamblea Nacional, el Poder Electoral someterá la terna a consulta popular.

En este enlace encontrara la decision  tomada por el TSJ :

http://www.tsj.gov.ve/decisiones/scon/diciembre/173494-1864-221214-2014-14-1341.HTML

En este otro enlace el Ciudadano Jose I Hernandez hace la demostracion acto por acto como el TSJ cometio el fraude a la CRBV:

http://prodavinci.com/blogs/la-designacion-del-poder-ciudadano-fraude-a-la-constitucion-en-6-actos-por-jose-i-hernandez/.



En resumen:el TSJ confirmo la solicitud de tomar la decision de los postulantes seleccionados Por mayoria absoluta : la mitad mas uno de los asistentes.

Esta decision elaborada con esmero para ocultar la intencion originaria de los constituyentistas de forzar a un entendimiento de las dos terceras (2/3)partes de los diputados de la Asamblea Nacional, para que represente mas ampliamente la Participacion del Pueblo por medio de sus Diputados, viene una ves mas a demostrar el dominio total del Partido que gobierna a Venezuela sobre todos los Poderes Publicos en especial de TSJ.

Esta accion del TSJ pone de manifiesto nuevamente el caracter antidemocratico con que opera la Dirigencia del PSUV.

La dirigencia del PSUV pretende asi cerrar sus cuadros para que en el caso de que en el 2.015 pierdan la Asamblea Nacional (mayoria de la oposicion), no ceder en absoluto el poder, reduciendo asi a la nueva AN a un grupo de escribidores de leyes sin poder ejecutivo.







lunes, 15 de diciembre de 2014

El dilema constituyente El Nacional del 14 de diciembre de 2.014.

Aqui el enlace para ver el articulo y los autores:
 http://www.el-nacional.com/siete_dias/dilema-constituyente_0_537546249.html.

Desde el punto de vista de La Democracia Radical, democracia es la solución de un problema entre iguales  ( llámense ciudadanos) , es decir tomar una decisión y trabajar todos juntos por el logro de ese fin .
Cuando examinamos el contexto actual , diciembre 2015, del estado en que estamos los venezolanos, no me queda duda que el descontento va en crecimiento, los lideres políticos y los que hoy aspiran a representarnos en la próxima Asamblea Nacional o bien en una posible Constituyente, deben presentar por escrito, en forma simple y llana, como proponen cambiar el rumbo de nuestra situación, proyecto este que se puede denominar "Nuevo Rumbo" o "Nueva Constitución" o "Constituyente"

Los aspirantes a representarnos tienen que entender que serán cuenta dantes y como tal necesitan un proyecto de cambio para que su representación pueda ser evaluada en su justa medida. Los ciudadano queremos que NO se sienten como representantes de partidos políticos, mucho menos como gobierno y oposición, queremos que sienten y se sientan representantes de cada municipio, cada estado y en fin, cuenta dantes a cada ciudadano.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

El 18 de octubre de 1945 y la Democracia

El 18 de octubre de 1945 hubo en Venezuela un golpe de estado que derroco a un Presidente de la República de Venezuela, el cual había sido elegido constitucionalmente, en este golpe participó Romulo Betancourt, motivado por lograr la elección presidencial, mediante la votación de todos los adultos mayores de dieciocho, con el voto directo y secreto de todos los ciudadanos.Si bien el propósito era loable, no fue así la acción de arremeter contra la Costitucion de la República y las autoridades legalmente establecidas.

Desde el punto de vista de educar al pueblo, este golpe sentó un mal precedente, pues se incurrió en una falta a la constitución vigente para la época, en síntesis un mal ejemplo.

Sin embargo los golpistas alcanzaron su propósito, tomaron el poder y modificaron la constitución para consagrar la elección presidencial mediante la elección directa y secreta de todos los ciudadanos. Ese principio se consagró como la máxima de la democracia: elegir y ser elegido por el pueblo(el soberano).

Pero es que acaso la constitución no fue aprobada por el soberano y entonces porque atentar contra ella para lograr cualquier objetivo loable.

Pues bien esto de elegir y ser elegido se ha convertido en una suerte de propaganda para decir o hacer ver que un gobierno es mas democrático cuantas mas elecciones realiza, nada mas alejado de la realidad, la Democracia tiene mas que ver con la ejecución y puesta en marcha de las acciones tendentes a solucionar las situaciones y problemas que afronta un pueblo, una sociedad, una nación.

No pasó mucho tiempo y un nuevo golpe de estado, esta vez, dirigido por Marcos Perez Jimenes, a la sason militar de academia, arremete de nuevo contra la recien establecida Constitucion.

viernes, 10 de octubre de 2014

¿Otra Constituyente? por Elias Pino Iturrieta EN 2014-10-05

Las constituyentes no le han hecho mayores servicios a la sociedad venezolana, si juzgamos por los resultados. No es cierto que los progresos de la vida y el establecimiento de la democracia dependan de la redacción de un manual en cuyas reglas se encierre la clave para la edificación de una república hecha y derecha. La sociedad da tumbos mientras un grupo de legisladores de buena fe, o de aprovechadores de su representación en los congresos, o de taimados manejadores de un interés partidista se encierran a escribir las reglas de la convivencia. La convivencia pocas veces se entera del trabajo de esos sabios señores que pretenden escribir el evangelio de la felicidad colectiva, no en balde ella se forja progresivamente debido a los tropiezos y a los aciertos de la gente sencilla, sin conexiones con la pedagogía o con la pedantería de los legisladores.
¿Cuántas constituyentes se han llevado a cabo, desde el comienzo de la república? ¿Cuántas se recuerdan por su efecto en la sociedad, por la capacidad que tuvieron de transformar los hábitos de los venezolanos? ¿Cuántas dejaron un proyecto duradero de república, capaz de establecer formas respetables de cohabitación que permanecen a través del tiempo y por las cuales conviene jugarse el pellejo? Apenas un par de esas congregaciones exageradamente veneradas, porque el resto bien merece el olvido por lo que tuvo de manipulación y de ejercicio estéril, a menos que le concedamos provecho a los mamotretos que se faenaron para el servicio de las autocracias o para complacer a unos tutores que guardaban en la cabeza la pretensión de hacernos mejores y más útiles como pueblo. La aplastante mayoría de las constituyentes sucedidas a partir de la creación del Estado nacional apenas han sido ejercicios de retórica o burla de las necesidades del pueblo, es decir, testimonios de lo que no se debe hacer para que la sociedad encuentre el rumbo que merece partiendo de sus anhelos fundacionales de libertad y cívica decencia. Han sido, en términos abrumadores, un trabajo sin conexión con las urgencias de la sociedad, es decir, tiempo desperdiciado al cual se vuelve como si de veras hubiera sido provechoso, u horas infructuosas que se quieren repetir para pescar en río revuelto.
Hay que ser enfático sobre el asunto, cuando vuelven a sonar los clarines de un nuevo aire constituyente que promete la apertura de un ciclo diverso para la sociedad. Apenas la reunión de representantes que tuvo la lucidez de separar a Venezuela de Colombia en 1830, de reclamar los fueros de una nación postergada por el beneficio de un gigante con pies de barro; y la extraordinaria asamblea del trienio adeco, en cuyas discusiones se formó la república democrática y popular que luchaba por su establecimiento desde la época de la Independencia, fueron capaces de llevar a la práctica un designio de colectividad que echó raíces para el bien de las mayorías. No solo por su duración temporal, sino especialmente por el vínculo que establecieron con la necesidad popular de modificar las formas de la existencia, cumplieron cometidos excepcionales.
Debido a una publicidad interesada de Chávez, quien insistió en la trascendencia de la nueva Constitución hasta convertirla en adorno habitual de los líderes que salen en televisión, tanto “revolucionarios” como opositores, se ha magnificado el papel del manual redactado por la nueva generación de padres conscriptos. De allí que el trabajo de los constituyentes se haya convertido en un librito harto popular, tan cómodo que se puede llevar en el bolsillo, tan barato y socorrido que se regala en las calles de las ciudades, sin que se pueda saber a ciencia cierta para qué sirve, ni si estamos enterados a cabalidad de sus disposiciones, ni cómo se viola con el auxilio de la impunidad. Contra ese fetiche trata de levantarse el nuevo llamado a una constituyente, un desafío que no parece sencillo, pero también contra el sentido común. ¿Cómo convocar de manera solvente una nueva convención de hacedores de constituciones, cuando la vigente no ha dejado de tener popularidad y cuando las críticas de las mayorías no se han orientado contra su contenido, sino contra los dislates del gobierno? Por supuesto que los convocantes se pueden presentar como unos gigantes capaces de hacer lo que apenas han logrado dos congresos a través de una historia larga en decepciones generales y en triquiñuelas fraguadas en las curules, pero no parece que por sus luces calcen en esa horma. De allí la obligación de enmendarles la plana.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Con relacion a una nueva constitucion a esta fecha 25-09-2014

CON RELACION A UNA NUEVA CONSTITUCION A ESTA

 FECHA 25-09-2014


Para los venezolanos la Constitucion y las leyes no tienen significacion, su desconocimieto es total, una nueva Constitucion por si misma no conduce al resultado de modificar la conducta de los venezolanos.El venezolano en su mayoria no entiende que el proposito de cualquier ley es REGULAR SU PROPIO COMPORTAMIENTO EN BENEFICIO DE LA COMUNIDAD.
 El ciudadano comun reciente la participacion y siempre espera que otro actue por el y por cuenta propia.
No entendemos que la base del proceso democratico es la participacion, la discusion, el analisisy la toma de decision y por ultimo y mas importante participar en la accion conducente al logro de la decision y respetar ese logro o será debidamente sancionado. 

Asì que el trabajo por hacer significa disciplinar a una poblacion entera, la disciplina se enseña con el ejemplo, con el respeto a los principios y valores., Una accion mal ejecutada dará origen a un gran fracazo. 

Para triunfar hay que educar al pueblo, organizarlos entre iguales y tomar el poder con las elecciones con un liderazgo ni viejo ni mojigato pero fuerte y arrojado.

miércoles, 29 de enero de 2014

28 ENERO, 2014       PUBLICADO EN: OPINIÓN El Universal.
Aún se sorprenden nuestros compatriotas, incluso la oposición, cuando les dicen, como lo hace Human Rights Watch en su Informe, que Venezuela vive una falsa democracia.
Osvaldo Hurtado, expresidente ecuatoriano habla de dictaduras del siglo XXI y, en lo personal, prefiero llamar demoautocracias a las que surgen bajo el paraguas del socialismo del siglo XXI, pues la gente opta por la dictadura alegremente, votando. Pero ello ocurre en nuestro caso como reflejo de lo que somos, un pueblo sin madurez democrática y cultor del militarismo. No obstante nos decimos demócratas, y cuando alguien afirma lo contrario nos irritamos o creemos que exageran.
Lo cierto es que no hay democracia en Venezuela, así tengamos a opositores electos como alcaldes o gobernadores. Con elecciones, es verdad, se inicia la experiencia de la democracia, pero no bastan para vivirla. Nuestros dictadores militares, que han sido los más en casi 200 años de historia, desde 1830 cuando el general Páez nos da patria, hacían elecciones. Les gustaba se les llamase -Pérez Jiménez sobre todo- presidentes constitucionales. E imponían a sus sucesores, dentro de la mejor tradición constitucional bolivariana.
La democracia, en la cultura occidental, es derechos humanos. Sin embargo, el régimen actual nos eliminó el derecho a la tutela de esos derechos al separarse de la Comisión y la Corte Interamericanas de DD. HH. Aparte, la vida nada vale como derecho. Suman 200.000 los homicidios, mientras la Defensora del Pueblo -a quien la ONU le llama la atención por ello- opta por defender la revolución por encima de las garantías de sus conciudadanos. Y la democracia exige separación e independencia de poderes, que rechazan como premisa la misma presidenta del TSJ y la Fiscal General. Tanto que el celebérrimo coronel Aponte Aponte cuenta que cada semana, en Miraflores o la Vicepresidencia, estas deciden el destino de la justicia en conciliábulo con el régimen.
Solo en democracia se accede al poder conforme al Estado de Derecho, y Nicolás Maduro lo hizo conforme al testamento de su predecesor. Al efecto la Sala Constitucional, sirviente, aplanó la Constitución para que diga lo que no dice. Maduro no podía asumir como encargado presidencial sin el juramento de Hugo Chávez y él mismo, como vicepresidente, estaba inhabilitado para ser candidato.
La columna vertebral de la democracia es la libertad de prensa. Y es cierto que los venezolanos, deslenguados, a diario hablamos pasguatadas sin que nadie nos recrimine, salvo cuando está presente un cabillero de la revolución o Guardia del Pueblo. Aun así se ha impuesto una hegemonía comunicacional de Estado. El régimen viene con su tijera por las telenovelas y deja sin papel a la prensa escrita independiente, salvo a la suya.
Transparencia y probidad son exigencias de la democracia. Mas en Venezuela no hay estadísticas fiables ni las muestra el régimen y se han desaparecido, en francachelas revolucionarias, cerca de 1.300 billones de dólares. La botija está vacía y no hay un solo preso por la corrupción que nos anega.
La subordinación de la Fuerza Armada al poder civil es clave de la democracia, y causa hilaridad desde que, bajo los cánones de la Constitución de 1999, el mundo militar se hace transversal al sistema institucional para militarizar a los civiles. De modo que, cumplimos 15 años bajo gobierno de militares, con una breve mascarada cívico-militar desde cuanto Maduro es impuesto como causahabiente.
Nada agrego con relación a los otros dos elementos sustantivos de la democracia, a saber, la existencia de partidos políticos y la celebración de elecciones justas y libres, pues hay tela que cortar. Por lo pronto, fue decisión impuesta por Chávez, en 2004, con La Nueva Etapa, la formación de un partido único, el PSUV, que desde el 2010 se declara oficialmente marxista. Los partidos del siglo XX son franquicias en la actualidad y los que se han proyectado hacia el siglo XXI, con vocación democrática cabal, son perseguidos con saña. Entre tanto, las rectoras revolucionarias del Poder Electoral se ocupan de perfeccionar su caja negra para que el régimen jamás pierda elecciones, como ocurre en Cuba y ocurriera en el Iraq de Saddam y en la Libia de Gadafi.

No pocos compatriotas, en fin, se dan por servidos con la democracia de utilería que tienen y han aceptado. Les basta mientras el gendarme o “César democrático” de turno les realice el mito de El Dorado. Siempre ha sido así. La cuestión es que se acabaron los dólares y los anaqueles están vacíos. Hoy les sorprende, por lo mismo, el despertar, luego de la larga borrachera revolucionaria.
Unos comentarios:
Interesante articulo.
Dice La Causa Radical que la democracia en su concepto original es: decidir y ejecutar entre iguales las soluciones acordadas y participar todos en la ejecución.

De esta manera parece que la democracia es mas acción y desempeño que elecciones a montón. no comenta nada usted sobre el desempeño de los últimos cuarenta años.

Los venezolanos no somos democráticos porque el militarismo sometió la justicia y la ley a sus designios y pareceres. El venezolano se acostumbro a que las leyes son letras muertas y a nadie les interesa su contenido y mucho menos las obligaciones individuales que ellas generan.

El venezolano no se somete a la ley, nosotros sometemos a la ley y por eso Mr.Mad es el Presidente.

Si los partidos quieren futuro, solo hay un camino, muy largo, educar al pueblo, organizar al pueblo y luego tomar la calle. Tome usted cualquier militante de cualquier partido y hágale un examen teórico y practico sobre democracia , le aseguro un éxito del 1%, no están educados para la democracia.

En fin como usted dice, tenemos un parapeto que denominamos "Democracia"